“Evaluar al MIR para formar, ver fortalezas y corregir debilidades”

La Secot lleva 11 años realizando una evaluación final voluntaria para sus MIR que financia íntegramente (cuesta entre 40.000 y 60.00 euros al año). El último examen -se presentaron 100 MIR y suspendieron 3- sirvió para detectar varios aspectos mejorables en la formación de posgrado: ciencias básicas, ortopedia infantil y cirugía de la columna. “La prueba vale para reforzar algunos puntos de nuestro programa formativo”, dice Fernando Marco, vicepresidente de la SECOT.

Hace poco más de un mes, y a propósito de la experiencia de la SECOT con la evaluación de residentes, Diario Médico se hacía eco de la opinión de algunos referentes en materia de Formación Sanitaria Especializada (FSE) sobre la conveniencia de implementar pruebas que evalúen conocimientos y habilidades de nuestros residentes en su paso por la FSE.

En palabras de Jacinto Fernández, presidente de AREDA, iniciativas como la de la SECOT, “es un sello de calidad para los traumatólogos”. Según Jesús Morán, vicepresidente de AREDA, es bueno que diferentes grupos profesionales pongan en marcha experiencias de este tipo, aunque nada se puede incorporar en términos absolutos “porque todos estamos en el complejo proceso de construir el edificio de la evaluación”. A su juicio, “hay obsesión por la evaluación final, cuando lo que debe preocupar es una buena planificación y desarrollo del proceso formativo, donde la evaluación se convierte en el verdadero motor del aprendizaje”.

Este tipo de pruebas se intentaron implantar legalmente de la mano del RD 183/2008, pero que nunca llegaron a realizarse: El RD de Troncalidad ha derogado el artículo 26.2 del 183/2008 que contemplaba las evaluaciones finales.

No obstante, lo cierto es que AREDA siempre ha estado a favor de una evaluación final objetiva de acceso nacional porque confiere un marchamo de calidad que debería servir para discriminar entre profesionales. Y a falta de una ley que regule la evaluación final, algunas sociedades, como SECOT y SEPAR, creen que deben liderar dicho proceso de la mano de las Comisiones Nacionales.

¿Y vosotros? ¿Qué opináis? ¿Evaluaciones finales, sí? ¿Evaluaciones finales, no? En caso afirmativo, ¿cómo deberían ser estas evaluaciones? El debate sigue abierto.